Golden Milk: una receta sencilla para bajar el ritmo

Golden Milk: una receta sencilla para bajar el ritmo

Hay recetas que no son solo recetas, sino pequeños rituales.
El Golden Milk (o leche dorada) es una de ellas.

Una bebida caliente, especiada y reconfortante que invita a parar, a entrar en calor y a cuidarse sin prisas. Una taza que apetece especialmente al final del día, cuando el cuerpo pide calma y algo que siente bien.

Durante siglos, las especias que lo componen cúrcuma, canela, jengibre, nuez moscada y pimienta negra, se han utilizado no como soluciones rápidas, sino como ayudas suaves para acompañar al cuerpo: digestión más tranquila, sensación de calidez y equilibrio.

Nuestro Golden Milk está pensado justo para eso:
un gesto sencillo, fácil de preparar y lleno de aroma.

Receta de Golden Milk (para 2 tazas)

Una receta muy fácil, hecha en puchero y lista en pocos minutos.

Ingredientes

Cómo lo preparamos

  1. Añade la leche a un cazo y calienta a fuego medio, sin que llegue a hervir.

  2. Incorpora las 4 cucharadas de Golden Milk y remueve bien.

  3. Cocina durante 2 minutos, removiendo para que las especias se integren y suelten todo su aroma.

  4. Añade un poco de miel cruda si quieres endulzar, mezcla de nuevo.

  5. Sirve caliente en dos tazas y disfruta.

Un ritual que se adapta a cada momento

El Golden Milk se toma tradicionalmente caliente en invierno, como una bebida reconfortante antes de dormir, pero también puede disfrutarse frío en verano, con hielo, como una alternativa especiada y diferente.

Lo importante no es solo cómo se prepara, sino el momento que te regalas al hacerlo.

Porque a veces cuidarse empieza por algo tan sencillo como una taza caliente entre las manos